MI HISTORIA

Comencé mi camino en este mundo en el 2006, impartiendo clases de Yoga y Ciclo Indoor, por la mañanas  en un gimnasio, Avalon, y de asesora nutricional en Casa Santiveri por las tardes, mientras estudiaba dietética y nutrición, estudios que no pude acabar entonces y retomé años después para terminarlos.

 

Antes de este año, trabajaba en el departamento de Contabilidad y RR.HH de una Multinacional, ya que como he mencionado con anterioridad, soy Técnico Superior en Administración y Finanzas y estudié Administración y Dirección de Empresas. De hecho le dediqué 8 años a esa profesión.

 

Siempre me había llamado la atención todo lo relacionado con una alimentación saludable, en mi caso sin carne, que no consumo desde los catorce años, las plantas medicinales, la naturaleza, deporte como: running, ciclo indoor y como no, el Yoga, que llevaba practicando desde los 20 años y de hecho era monitora desde el 2005 pero no lo ejercía porque lo había estudiado como un curso para pasar un verano divertido...Y a pesar de ello, trabajaba en algo que no me terminaba de llenar y me causaba ansiedad. Finalmente tras un punto de inflexión en mi vida decidí dejar mi trabajo y dedicarme a mi gran pasión: el Yoga y la Nutrición. Si bien es cierto que fue duro empezar de nuevo y que no se ajustaba del todo a mi trabajo ideal, por fin estaba haciendo lo que me gustaba, algo en donde podía desarrollar mi creatividad a la par que ayudar a otros a mejorar su salud.

 

Después de trabajar, unas veces sólo como monitora deportiva en gimnasios o  combinándolo como asesora en dietética en centros de nutrición y en alguna ocasión con mi anterior profesión, porque no me quedó otro remedio,  conseguí abrir en el 2008 mi propio centro, llamado Bambú, un centro de Dietética y Herbolario, ya que con Santiveri a parte de iniciar mis estudios de dietética y nutrición me había formado en fitoterapia y complementos dietéticos. En Bambú, no sólo me dedicaba al asesoramiento dietético y venta de complementos y plantas medicinales sino que además impartía allí mis clases de yoga y pilates, además de terapias naturales. Pero, como a tantos autónomos, la crisis también me afectó y lo tuve que cerrar en el 2011.

 

Tras el cierre de Bambú, decidí estudiar Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, ya que aunque me interesaba un poco más el movimiento a través del yoga y pilates y la alimentación, había vuelto a impartir clases en distintos Gimnasios, y eran quizá, unos estudios más adecuados al ejercicio de mi profesión en ese momento. Pero al final, tras dos años de estudios, por mi salud, empecé a tener problemas con una pierna que me impedía correr, montar en bici, etc. pero vamos esto sería otra historia, así como el darme cuenta que lo que realmente me apasionaba estaba más en estudios de nutrición o fisioterapia, entre otros motivos, abandoné el impartir clases, de yoga, ciclo, body balance, fitpilates, funcional fitness,  en el gimnasio y la carrera.

 

Entonces empecé a impartir sólo yoga, como siempre había hecho además de pilates en Centros de Psicología y Pedagogía, Clínicas de Fisioterapia, Centros Multidisciplinares, Casas de Cultura, así como en la Escuela Infantil La Guardería o la Universidad Rey Juan Carlos en el campus de Vicálvaro, en los que estuve varios años, además de seguir como mi propia empresa que consistía en dar clases a domicilio y a empresas como Telefónica, Cemex, Galp Energía así como charlas y talleres de vida saludable, alimentación equilibrada o mejora de hábitos de vida.

 

En el 2016 vuelvo a abrir mi propio espacio al que llamo RYP STUDIO, por Raquel Yoga Pilates, con la intención de seguir en línea de personalizar ante todo, al igual que hacía con  mis entrenamientos de yoga y pilates a domicilio. Y sobro todo, poder disponer de todo el material que se necesita,  así como poder también dar clases de pilates máquinas, que en domicilio, estaba más complicado. Pero hubo un par de años, que la circunstancias me llevaron a impartir más clases de grupo, super reducido, pero de grupo, que clases privadas saliéndome un poco de la línea de negocio inicial. Ojo, no digo con esto que esté en contra de las clases grupales, de hecho también las imparto on line en directo pero es cierto también, que no se obtienen los mismos resultado que con las  personalizadas. Al fin y al cabo si seleccioné ese espacio era para dar un yoga y un pilates diferente al que se imparte en clases grupales. 

La pandemia, en la que conseguí terminar mis estudios de dietética y oficializar todos mis años de formación de yoga y pilates con el certificado de profesionalidad, así como mi salud me recordaron para qué abrí RYP STUDIO y cómo quería que éste fuese. Así que recuperé las clases privadas y semiprivadas para dar un servicio exclusivo, personalizado, de calidad, que se ajuste al cliente y/o paciente y no al revés en donde la prioridad eres tú. Al final las clases grupales, sobre todo las de más de 6, no pueden estar pensadas sólo para ti, y si tienes suerte a lo mejor, se te ajusta o cambia un ejercicio ante un dolor o molestia pero al final seguramente no estés realizando lo que más necesitas. Por eso me decidí por clases en dónde se tiene en cuenta tu nivel, edad, enfermedades, dolencias, prácticas anteriores, alimentación, motivación, conocimientos, etc. para que realices los ejercicios que más te convienen, en progresión, teniendo en cuenta también,  tus gustos y objetivos. En el estudio también paso consulta de dietética y nutrición para un trabajo más holístico o integral.

 

Esta historia no hubiera sido la misma sin mis profesores, maestros, por lo que les agradezco todo su sabiduría, formación y les envío un afectuoso saludo : Carmen Cid, Nuria López, Mª Carmen Gallego, Luis Luna, Ananta y Uma, Mayte Criado, Swami Krishnananda, Raúl Torres, Mark Dyczkowski de Benarés, Begoña Alvarez Torrealba, Montse Cob, José Ramón Gutiérrez, Carlos Yuste, Ricardo Ferrer, Laura Cabral, DR. Juan Bosco, Tamara Rial, Piti Pinsach, Mónica Manzano...Perdonad si me dejo alguno!!

 

Y por supuesto, agradecer a mis clientes, tanto alumnos como pacientes, por su presencia, su participación, su entrega, su cariño, su ánimo, su amor...en estos 18 años. ¡Gracias por vuestra confianza!  ¿Te apuntas a cumplir los 19 conmigo?